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Comienzo del Socialismo en Mar del Plata: su aparición y actuación.

Para la consideración de lo que significó el socialismo en Mar del Plata, debemos remontarnos a principios de siglo y transcurrir por varias décadas en el accionar de sus hombres, desarrollando la ciudad y formulando su perfil cívico y cultural.

Se reconoce como fecha de fundación del Centro Socialista de Mar del Plata el 22 de mayo de 1907, ocasión en la que se reúnen ocho vecinos, modestas trabajadores manuales todos ellos, para “dar principio” –según expresa el acta labrada-, a la formación del Centro Socialista de Mar del Plata. Fundada en 1874, nuestra ciudad se insinuaba como un pequeño conglomerado urbano que dependía fundamentalmente de la afluencia veraniega de la oligarquía gobernante, que construía fastuosas residencias y se sentía dueña  indiscutida de la formación.

Esos ocho pioneros que lanzaban el reto que significaba la constitución de un centro de educación cívica eran –según el acta- Simón Girardi, Jorge Giuranovich, Juan Barindelli, Ángel Reig, Isidoro Carbajo, Cesar Gasparini, Carmelo Pérez y Dámaso Barrio. El accionar del centro recibe nuevas incorporaciones, hombres de trabajo, modestos, decididos, incansables, dotados de una alta superioridad moral. Conferencias, asambleas, reuniones de estudio, debates y polémicas, fueron abriendo cauce a la expansión de ideas y esclareciendo mentes.  

 

 

Primeras luchas del Socialismo en Mar del Plata

En 1912 se constituyó un subcentro en el barrio conocido como Tierra del Fuego, en Alberti y Güemes. Un año antes había tenido lugar un episodio de relevancia, que es el inicio de futuras luchas políticas locales.

Efectivamente el 17 de mayo de 1911 el diario “LA CAPITAL” publicó el texto de una carta dirigida al comisionado municipal por un denominado “Comité de Libre Pensamiento”, presentado por la acción del inspector general del municipio que procedió al secuestro de una publicación con la que, bajo el titulo “Sarmiento y su obra liberal”, ese comité se proponía rendir un homenaje al gran sanjuanino en el año de su centenario. En días sucesivos, el mismo diario publica una enérgica nota de protesta por este atropello del Centro Socialista de Mar del Plata.  

Como consecuencia, el Comité de Libre Pensamiento, la logia masónica “7 de junio”, el centro Socialista y una comisión de vecinos hacen un manifiesto convocando al pueblo a un mitin de protesta para el 28 de mayo. Se calcularon tres mil  quinientos asistentes sobre una población de veinte mil.  

            Dos días después los organizadores resolvieron constituir la denominada “Junta Popular de Resistencia a los Comisionados Municipales”, y convocó a otra manifestación masiva. Los miembros socialistas de esta junta eran Domingo Risso y Juan Conde, y aparece como vocal un joven de 22 años: era Teodoro Bronzini. Quince días después del acto del 28 de mayo la UCR adhiere a la Junta Popular de Resistencia.  

            Como resultado directo de ese movimiento, surge la convocatoria a elecciones municipales para 1913. En ese heterogéneo conjunto de ciudadanos, predominaba el anticlericalismo y las ideas liberales. Así se funda el Partido Liberal por el cual es electo concejal el joven Bronzini, de 24 años, y sus postulados estaban orientados a la defensa de la libertad de conciencia, tolerancia religiosa, enseñanza laica y obligatoria, divorcio absoluto, reglamentación legal del trabajo, reforma electoral de la provincia otorgando el voto a los 18 años. Este partido es de efímera duración. Los jóvenes integrantes del mismo, progresivamente se fueron incorporando al Centro Socialista. Consagró así a Teodoro Bronzini el 11 de mayo de 1915, así como a Rufino Inda y Juan Fava el 8 de abril de 1916.

 

 

Etapa de Triunfos

            Dos hitos se suceden. A comienzos de 1915, en las elecciones provinciales, gana el socialismo con 700 votos contra 400 de los conservadores. En las elecciones del 26 de julio de 1916, el Partido Socialista obtuvo dos concejales y un consejero escolar a los que se sumaron otros dos en las elecciones del 26 de noviembre de 1916. Ellos fueron Atilio Merega, Atilio Sampietro, Teodoro Bronzini y Miguel Pascarelli como concejales, y Domingo Risso como consejero escolar. Así se producen las renovaciones parciales, teniendo el Partido Socialista representación permanente, y hasta mayoritaria, como en el año 1919 en que se produce un enfrentamiento de un intendente radical, con un concejo  con mayoría socialista: cuatro ediles sobre seis que componían el cuerpo.

            Por fin llega a la elección municipal del 30 de noviembre de 1919 que consagró el triunfo rotundo del socialismo, asumiendo su primera intendencia Teodoro Bronzini el 1 de enero de 1920, con amplia mayoría en el Concejo Deliberante. A partir de entonces se repiten los triunfos socialistas en la corporación deliberativa, siendo la sucesión de intendentes (1920-1921), Teodoro Bronzini; (1922-1933), Rufino Inda; (1924-1925) Teodoro Bronzini; 1926 Juan Fava (seis meses); (1926-1927) Rufino Inda; (1928-1929), Teodoro Bronzini.

            Ante la imposibilidad de derrotar al socialismo en las urnas, en dos oportunidades se intentó el camino de la intervención provincial. Posteriormente, en los años treinta se inicia para los socialistas marplatenses una etapa de forzado ostracismo respecto de la función pública, pues el conservadorismo gobernante se había propuesto marginarlo de la escena política. Durante los años del “fraude patriótico”, y los primeros del gobierno peronista el socialismo marplatense tuvo como tribuna al diario “El Trabajo”, la banca de diputado que durante los años 1948 a 1955 ocupó Teodoro Bronzini, y lo actuado por sus representantes en el Concejo Deliberante.

            En el año 1957 vuelve a triunfar el socialismo en las elecciones para convencionales constituyentes y en 1958, elegido por el voto directo de los ciudadanos, asume como intendente Teodoro Bronzini, acompañado por diez concejales.

Se suceden así, los triunfos en 1962 de Jorge Raúl Lombardo (elecciones anuladas) y en 1963, con una amplia mayoría en el Concejo Deliberante (16 sobre 24 concejales); y el triunfo de Luis Nuncio Fabrizio en 1973, única ocasión en que concurren a elecciones todos los partidos políticos, sin la proscripción del peronismo.

     

 Primeras obras en la Ciudad

            A partir del inicio de las actividades de la fuerza socialista, se produjo una rápida transformación en nuestra ciudad, encaminándola hacia el progreso y el futuro. Se organizaron los servicios públicos, se extendió el alumbrado. Fue creada la Asistencia Pública Central y la sala de primeros auxilios del puerto.

Se creó el asilo para los ancianos desamparados, la farmacia cooperativa municipal que contó con la adhesión de las sociedades de socorros mutuos, pero combatida por los intereses creados y por las autoridades centrales. También se construyó el primer edificio escolar por iniciativa municipal, la Escuela Nº 18, iniciando una acción supletoria de la función que en materia educativa debía realizar el gobierno de la provincia, y que cobró fuerte impulso en posteriores administraciones socialistas.

            Se entubó el arroyo “Las Chacras”, y se rectificó su desembocadura que arruinaba parte de la playa Bristol. Por iniciativa de la comuna marplatense se reactivó una ley Provincial de “bonos de pavimentación”, con los cual se asfaltó la avenida Juan B. Justo, el Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos, el Paseo Jesús de Galíndez y numerosas calles.

 La plaza San Martín inundada por desborde del arroyo de Las Chacras  Zona Independencia y Colón 1910  Plaza San Martín - Arroyo Las Chacras desbordado

     Arroyo Las Chacras Diagonal Pueyrredón 1920

Se apoyó intensamente el deporte, y así se construyó la tribuna y remodelación con cancha de fútbol y gimnasio en la Plaza España; se realizó el estadio municipal con velódromo, cancha de fútbol y gimnasio en la actual Plaza Peralta Ramos. Se entubó el arroyo “El Cardalito” y se realizaron desagües; se remodeló el cementerio de La Loma. Se crearon las carnicerías municipales y una cooperativa de pan, para ejercer un papel modelador en los precios de consumo popular.

Diagoal Pueyrredón y San Martín  Alberdi y Costa Punta Iglesia

 

Los hombres

 

Teodoro Bronzini

Nació el 10 de Octubre de 1888 en Buenos Aires, en el barrio de la Boca.-
Hijo de inmigrantes italianos originarios de Porto Recanati, región de Le Marche, del centro de Italia sobre el Mar Adriático. Su padre Juan Bronzini, piloto de barcos de ultramar, en la Argentina se dedicó a la pesca profesional, primero en el Río de la Plata desde Buenos Aires y luego en Mar del Plata desde su radicación en 1892. Su madre Luisa Giorgetti.
Desde los 8 años de edad trabajó en uno de los viejos balnearios de madera en la Playa Bristol. Luego fue vendedor de diarios y mensajero en el Hotel Bristol.
Completó sus estudios primarios y luego se recibió de Tenedor de Libros, a partir de lo cual trabajó llevando contabilidades a comerciantes, y en otros momentos de su vida dictaba clases de Contabilidad y Matemáticas alternadas con
actividades de imprenta y a partir de 1937 se dedicó a la promoción de seguros, tarea que realizó hasta los últimos años de su vida.
Se inició en la vida pública a los 22 años participando de la fundación de las Junta Popular de Resistencia a los Comisionados, que luchó por la autonomía municipal.
En 1913, a los 24 años, fue elegido concejal por una agrupación liberal municipal que se constituyó en Partido Liberal el 5 de octubre de 1913, cuya acta de fundación fue redactada por el propio Bronzini y establece como objetivo luchar por los siguientes puntos:
a) Libertad absoluta de conciencia y tolerancia completa de todos los culto religiosos, puestos en un pie de perfecta igualdad por la separación de la Iglesia y del Estado.

 

 

Bronzini en el día de la liberación de Paris. Allende, Frondizi, Bronzini Presidente de EE.UU. Ike, Bronzini, Frondizi, Inda.

Ike, Bronzino, Frondizi Fangio, Bronzini Allende, Frondizi, Bronzini

Bronzini con el comandante del Repulse
 

Distinguido por el gobierno de Italia como Commentatore - Octubre de 1964

 

Rufino Inda

Nació en Mar del Plata el 17 de abril de 1893, consciente de la necesidad de un arma política que posibilitará la conclusión de las aspiraciones de los trabajadores, se incorporó al Partido Socialista apenas está constituido en la ciudad y fue uno de los fundadores en 1915
del diario El Trabajo.
La actividad política a la que se consagró con entusiasmo y vocación le llevó a desempeñar por dos períodos el cargo de Intendente Municipal en 1922 y 1927.
Electo Diputado Nacional en 1932, le cupo una labor brillante en las comisiones de esa rama legislativa habiendo sido uno de los coautores de la Ley Nacional de Vialidad. En el ámbito local desempeño en varias oportunidades la presidencia del Concejo Deliberante y ocupó por varios períodos una banca en el cuerpo deliberativo.

Fomentó el turismo, participando en la habilitación del circuito Mar y Sierras y en las Primeras conferencias Regionales de Turismo cuyas conclusiones fundamentaron la Ley Nacional de Turismo de 1940. Participó como fundador de Instituciones tales como el Automóvil Club Argentino, El Club Náutico Mar del Plata, La Dirección Nacional de Turismo, El Rotary Club Mar del Plata y en protección de la niñez el Centro de Rehabilitación (Ex Cerenil) así como la Asociación Protectora de Menores.
Murió el 8 de marzo de 1964.

Reseñar la vida de su persona, que reunió una extensa gama de cualidades notables conjugadas en una existencia múltiple en entregas, en vivencias y en realizaciones, no es una empresa fácil pero sí necesaria.

Fue un hombre afable, cordial y modesto que cultivó la vida llana y corriente pero que, tras una bonhomía campechana, había una voluntad inquieta, infatigable y generosa dispuesta a prodigarse en favor del bienestar y el progreso de la comunidad.

Compartió la realidad de convivencia humana jovialmente, con humor y gentileza de vecino de barrio, amable, servicial y cortés.  Gustaba y disputaba el encuentro, la comunicación, la proximidad y la tertulia.  Paciente y ameno interlocutor, dosificaba las pláticas con notas simpáticas e ilustrativas conclusiones.  Era siempre un placer intercambiar con él proyectos y pareceres.  Sabía escuchar, atender y considerar reflexiones, que no son virtudes abundantes.

Su humildad cubrió con velos de suave serenidad y de total sencillez sus atributos interiores y la centella de un ingenio imaginativo y sagaz que se anticipara a los hechos y a los tiempos.

Jamás pregonó méritos ni aciertos.  Prefirió la acción callada, sin alboroto, sin vocería, sin grandilocuencia, desprovista de petulancia, alarde y presunción.  Le importaban los motivos y los resultados.  En su militancia no se propuso liderazgos de tribuna ni usó el halago demagógico para proselitismos engañosos, Ejercitó el entendimiento consensuado y la convergencia esclarecedora de opinión.

Nunca desconoció los valores ajenos ni proyectó sombras de maledicencia sobre juicios y convicciones discrepantes.  No hizo del descrédito, del escarnio o del sarcasmo medios indignos para zaherir reputaciones o famas.

Fue un manantial permanente de actividades y de iniciativas.  Bullían en su pensar los programas más atinados, atrevidos y oportunos.  Comparadas sus ansiedades íntimas, ricas en proyectos, con su temperamento pacífico y su bonhomía sosegada resultaba sorprendente y fascinante encontrar estas condiciones en una misma persona.  Llevaba sus bolsillos atiborrados de notas: cada una correspondía a chispazos de planes, a súbitas lucubraciones, a ocurrencias felices, a concepciones novedosas a respuestas ingeniosas a problemas inmediatos de la comunidad y a futuras situaciones que la imprevisión podría generar inconvenientes o desastres.  Vio más lejos, en su época, que ninguno de sus contemporáneos.

Respondía siempre con agudeza y rapidez a los planteos nuevos que las situaciones creaban, a las distintas alternativas que producían los cambios y vislumbraba con visión de profeta las transformaciones que ocurrirían y los requerimientos que eran necesarios anticipar.  Tuvo para cada caso la respuesta inteligente y certera.

Durante la intendencia de Rufino Inda, se realizaron las primeras y grandes obras de asfalto en la ciudad, especialmente en todo el recorrido de la costa.

 

 

Juan Ambrosio Fava


Descendiente de una familia de inmigrantes italianos, oriunda de la región del Piamonte, fueron sus padres Juan y Clementina Boccalatte quienes, con sus primeros hijos, se radicaron, a poco de su llegada al país, en la Provincia de Entre Ríos con la intención de dedicarse a tareas agrícolas.

En el seno de ese hogar, asentado en el Departamento de Gualeguay, nació Juan Ambrosio Fava el 29 de Octubre de 1891 en el ámbito de una familia ya numerosa constituida en Italia donde habían nacido los primeros vástagos, para verse aumentada en nuestro país con el advenimiento de otros hijos. Fueron sus hermanos: Francisca, Pedro Agustín, Rosa, Rosario , María y Ana. Posteriormente la familia se traslado al barrio porteño de Almagro.

Fallecido el Jefe de la familia cuando Juan cursaba el cuarto grado tuvo que abandonar la escuela para sumarse al esfuerzo que realizaban sus hermanos mayores para contribuir al sostén del hogar trabajando, no obstante su corta edad, en una relojería donde cumplía tareas auxiliares. Ya adolescente, inicia el aprendizaje de una difícil artesanía: el tallado en madera para su aplicación en ebanistería.

En 1906, junto a su hermano Agustín, apenas cumplidos sus quince años de edad, se radica en Mar del Plata donde ambos se dedican a trabajos de carpintería, a la vez que Juan Ambrosio, reinicia sus estudios, los que continúa luego asistiendo a cursos de contabilidad y Administración que le habilitarán para asesorar a pequeños comercios y talleres, a la vez que organizar la sociedad que constituía con su hermano, establecida ya en el ramo de carpintería y aserradero bajo la denominación Agustín Fava y Hermano - precursora de Fava Hnos. S.A. fundada en 1909, la que en su constante evolución alcanzó la importancia que exhibe en la actualidad y le ubica entre los principales que operan en el comercio marplatense.

Por aquellos lejanos días, Juan Fava traba una estrecha amistad con Rufino Inda y con Teodoro Bronzini, jóvenes como él, con quienes por afinidad de ideales y sentimientos, comparten ilusiones que se proyectaron en el plano político, alcanzando los tres a ocupar las destacadas posiciones públicas conocidas.

Juan Fava militó en el Partido Socialista entre 1916 y 1926, alejándose desde entonces de toda actividad política y resignando al cargo de Intendente Municipal, al que había accedido por el voto popular luego de haber ocupado una banca en el Concejo Deliberante por varios periodos, para iniciar desde entonces y prácticamente hasta su muerte, una intensa y fecunda actividad cívica a favor del desarrollo de la ciudad a través de sus instituciones, algunas de las cuales le contaron como su fundador.

Muchas fueron las instituciones de Mar del Plata que contaron con su apoyo, pero tal vez fuera la desaparecida Asociación de Propaganda y Fomento - de la que fue uno de sus fundadores- en 1928 y a la que Juan Fava volcó sus mayores esfuerzos, convirtiéndola en una entidad dinámica, difusora de las bellezas de nuestro balneario y eficaz propulsora del turismo veraniego; la presidió durante muchos años y se constituyó en su gran animador..

La niñez y la juventud fueron también otras de sus preocupaciones: a iniciativa suya y sostenida por la Asociación de Propaganda y Fomento se distribuyó durante muchos años, en las escuelas que no contaran con ello, un refrigerio para los alumnos y se creo la Colonia de Vacaciones para niños marplatenses.

Trabajó con denuedo junto al filántropo José Roger Balet, donante del edificio, para obtener de la familia Zubiarre, la cesión del terreno en que se construyó la Escuela Nacional Nro. 54 "El Soldado".

Fundador y primer Presidente de la Asociación Protectora de Menores (APROME) y uno de los fundadores más activos del Centro de Rehabilitación de Niños Lisiados (CERENIL). Miembro de la Comisión Asesora de la Asociación Cantinas Maternales Filial N.ro 10 Miembro de la C.D. de la Junta Pro Cultura de Mar del Plata; del Asilo Municipal de Ancianos; de la Liga Argentina Pro Recuperación de las Islas Malvinas; de la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos; del Circulo Italiano. Presidió el Tiro Federal Argentina y fue gestor de la creación del Aero Club Mar del Plata.

La Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) le contó entre sus fundadores desempeñando su Vicepresidencia durante dos períodos y la Presidencia en 1950.

El Banco Argentino del Atlántico, primer intento de la creación de una entidad bancaria auténticamente local, fue una de sus más importantes creaciones y cuyo Directorio presidió durante su vida institucional.

Fue Presidente del Directorio del Molino de Mar Chiquita S.A.: emprendimiento de urbanización de una de las zonas más propicias para el turismo, por sus singulares características topográficas.

Fue miembro activo del Rotary Club de Mar del Plata, institución de servicio a la comunidad, fundado en 1931, ingresando al mismo poco después de su fundación y hasta su muerte en 1979. Se desempeño en distintos cargos de sus Juntas Directivas y ejerció la Presidencia del mismo en dos períodos.

Estos rasgos de la personalidad de Juan Fava, así escuetamente descriptos, son reveladores de un obstinado afán de realizaciones y de una inagotable fuente de iniciativas que le llevaron a estimular y apoyar a cuanta institución que pudiera servir a objetivos superiores, creadores de la ciudad moderna y pujante.
 


 

Jorge Lombardo

Jorge Raúl Lombardo, periodista, fue electo intendente municipal de General Pueyrredón en 1963, ejerciendo esa función de el 12 de octubre de ese año hasta el 28 de junio de 1966.

Nacido en Mar del Plata en 1921, fue redactor de los diarios locales “La Capital”, “La Mañana” y “El Trabajo”, prestigioso vocero de nuestros ideales.

Se incorporó al Partido Socialista en 1940, y ocupó todos los cargos dirigentes de la militancia local; delegado a congresos provinciales y nacionales, miembro del Comité Ejecutivo Nacional y participó del Primer Congreso Nacional de Juventudes Socialistas (1941).  

Fue en varias oportunidades concejal municipal (1948/50, 1952/53,1958/59 y 1989/90). Ocupó la Secretaría de Gobierno y Hacienda de la Municipalidad durante la cuarta intendencia de Teodoro Bronzini, y fue asesor de Gobierno, Secretario Coordinador y Presidente del Consejo Municipal de Planificación.

 

 

Luis Nunzio Fabrizio

Se inicia formalmente en la actividad a los 15 años, como secretario de la Juventud Socialista “Jean Jaurés”, dentro del centro Socialista local, concurriendo en representación del organismo a los Congresos de la organización nacional de jóvenes, y dirige la página semanal Juventud que se publica en el diario EL TRABAJO.

Cuando en 1943, los Partidos políticos son disueltos por el la revolución militar que derroca al gobierno de la nación, conjuntamente con militantes de la juventud partidaria y otros jóvenes independientes constituyen la Agrupación Cultural Elevación que cumpla por aquellos tiempos una importante labor en la ciudad.

En tiempos que la oposición al gobierno del Gral. Perón era estrictamente controlada mediante el arbitrio del desacato, en agosto de 1951, tras un acto público donde participa como orador junto a los compañeros Vicente Tótaro y Ricardo Junco, los tres son detenidos por la Policía Federal y conducidos a la cárcel de Azul.

Cumplidas las condiciones de edad exigida, es elegido como candidato a concejal simultáneamente ocupa el cargo de Secretario General del Centro Socialista.

En 1957, constituida la Comisión Asesora Municipal, durante el comisionado del Dr. Celso Aldao, integra la misma en representación del Partido conjuntamente con Jorge R. Lombardo.

En las elecciones de 1958 resulta electo concejal municipal y diputado provincial en representación de la 5º. Sección electoral; optando por éste último cargo, se incorpora a la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, e integra las comisiones de obras públicas y de presupuesto.

En 1960, vuelve a ser electo diputado provincial, manteniendo su mandato hasta la intervención de la provincia, tras el golpe militar que derrocó al Presidente Arturo Frondizi. Convocado nuevamente el país a elecciones en 1963, postulado por el Partido como candidato a diputado nacional, resulta electo, incorporándose al Congreso Nacional, el 12 de octubre del mismo año, conjuntamente con el Prof. Américo Ghioldi, Juan A. Solari, José E. Rozas, y Eduardo Schaposnik. Integra las comisiones de comercio y previsión social.

Entre la presentación de distintos proyectos, se destacan el que propone la creación del Servicio Nacional de Salud, y el Seguro de Vida Obligatorio para pescadores, que resulta aprobado por ambas Cámaras queda convertido en Ley. Interviene activamente en la formulación de la Ley de Abastecimiento, aceptando aceptando las comisiones intervinientes, la propuesta que presentara, modificando la estructura del proyecto que había elevado el P.E., Nacional, resultando el despacho votado y puesto en vigencia. Como integrante de la Comisión de Comercio toma parte en la elaboración de Medicamentos, importante instrumento sancionado durante la Presidencia del Dr. Illia. Contribuye a la creación del Fondo que posibilita la construcción de viviendas para empleados de comercio.

Integrando la delegación parlamentaria argentina, concurre a la Conferencia Internacional del Trabajo, realizada en Ginebra, en junio de 1964.

Disuelto el Congreso por el golpe militar de junio de 1966, encabezado por el Gral. Onganía, retorna a la actividad privada.

En 1973 cuando es convocado el país para elegir autoridades en el orden municipal, provincial y nacional, el Partido Socialista lo postula como candidato a Intendente Municipal para las elecciones realizadas el 11 de marzo de ese año, resulta elegido, haciéndose cargo del ejecutivo municipal el 25 de mayo.

 

Concejo histórico socialista desde 1913 a 2009

 

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Última modificación: 07 de August de 2011